Sueños dorados

Este extraño 2020 he pasado los meses de julio y octubre en La Zarza de Pumareda, un pueblecito salmantino de unos 150 habitantes ubicado en el Parque Natural de Los Arribes del Duero. En este paraje es donde el Duero, el río más caudaloso de la Península Ibérica, se hace frontera con Portugal formando casi un centenar de kilómetros de profundos cañones, cuya peculiar topografía favorece la riqueza de su vegetación.

La Zarza es el pueblo de mi infancia, donde proviene parte de mi familia. Es una pequeña villa rodeada de naturaleza en la que todo el mundo se conoce. De pequeña solía pasar mis vacaciones en la Zarza y recuerdo mil y una excursiones en bici con los amigos de la cuadrilla recorriendo el parque natural, admirando cascadas y miradores, bañándonos en el río o simplemente observando a los pájaros volar. Días llenos de cientos de lugares para descubrir.

Allí he tenido la oportunidad de trabajar, entre otros materiales, con la maravillosa planta “stipa gigantea”. La fui recolectando en los campos del parque natural. Allí estas gramíneas reciben el nombre común de “barceo” y durante generaciones han sido siempre muy apreciadas por su dureza y flexibilidad para, por ejemplo, construir escobas con las que barrer o ayudar a cubrir techos.

Cuando recolecté las espigas ya no tenían semillas. Habían caído a la tierra semanas atrás. De no haberlas recogido, las plantas habrían acabado integrándose de nuevo en la tierra que las vio crecer, como abono de otras en el futuro. Pero que la planta no tenga semillas no significa que sea menos importante para la madre tierra o que sea una planta menos bella. De hecho, al no contener las semillas, sus hojas adquieren tal transparencia que dejan pasar la luz del sol y parece que brillen cuando se mueven al son del viento.

Pues bien, con una misma “stipa gigantea” he diseñado dos piezas. Y mi reto fue que estas dos piezas fuesen lo más diferente posible entre ellas:

Una es una diadema de novia que mide apenas 30 cm de largo.

La otra, es una gran instalación artística efímera. Una explosión dorada que midió unos 2 metros de ancho y 3 de altura, diseñada 100% con esta avena silvestre y que giraba con el viento. “Soñando en dorado”.

La diadema de novia la diseñé 100% con esta avena silvestre. Adapté las diferentes espigas usando solamente alambres y cinta floral, de manera que respeté al máximo la forma original de cada uno de los tallos, sin modificar su estructura. Cada una de las espigas se combinan entre sí para dar la forma final de la corona con dos cuernos.

Pese a su aspecto delicado, el resultado es una diadema muy ligera, con cierto movimiento, flexible y a la vez muy alta y firme. Resiliente al viento. Y sobretodo, aporta una gran variedad de brillos cuando se expone a la luz, especialmente la luz del sol.

En el diseño de la gran instalación me inspiré en el trabajo de los artistas Wona Bae & Charlie Lawler, de Loose Leaf  a los que tuve la suerte de asistir hace 3 años en el Festival Internacional de las Flores Flora de Córdoba.

Para diseñar esta palmera dorada conté con la ayuda de dos amigos de la infancia del pueblo de La Zarza de Pumareda: Karol y Pablo. Juntos hemos recordado las aventuras y travesuras de aquellos días de risas que pasamos juntos, aquellos inolvidables atardeceres ¡Y contamos también con la alegría de todos los vecinos!

Esta gran explosión dorada efímera fue una fiesta de bienvenida al otoño y un pequeño aperitivo de lo que está por venir para el año que viene. La próxima semana santa se celebrará en la Zarza de Pumareda el “I Festival la Zarza Florece”, bajo la dirección artística de “Floral Collective”, “Floral Collective”, (Javier Racionero , Alejandra Romero y una servidora, Marga Martín)

Un homenaje a los que estuvieron y a los que vendrán:

“Creemos en la riqueza de los pueblos.
Creemos en la sostenibilidad ambiental, única manera de vivir el presente para tener también un futuro.
Creemos en el trabajo colaborativo. En comunidad se generan ideas y debates vitales para la evolución humana.
Creemos en la belleza del arte efímero.
Creemos en el respeto a la naturaleza. Trabajamos sólo con materiales biodegradables y bajo el paraguas de la filosofía de “residuo 0”.
Creemos en pensar en grande. Ninguna idea es imposible si la energía es la apropiada.”

 

Será también un reto esperar hasta la primavera del año que viene.

¿Y tú? ¿Te gustaría hacer algo similar? Diseñar dos piezas bien diferentes con el mismo material ¿lo has hecho alguna vez? La madre naturaleza es tan rica… Cuéntame tu experiencia que me muero de ganas de escucharte también. O si te apetece aprender a hacerlo, no hace falta que te esperes: Contáctame ya mismo.

Más información: 

https://salamancartvaldia.es

https://www.salamanca24horas.com

https://lagacetadesalamanca.es

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