¿Cómo guardas tus flores sin que se te estropeen?

Cuando nos regalan flores o cuando las compramos, nos llenan la casa de color y alegría. Contribuyen a subir la energía positiva de allí donde estén. Si además eres diseñadora floral, conoces bien la sensación de entrar en tu atelier y contemplar con los ojos bien abiertos la belleza de las flores que tienes preparadas en la mesa para diseñar, por ejemplo, un ramo con el que harás seguro feliz a alguien.

Si te vas a casar, piensa en la ilusión de poder guardar tu ramo o tu corona de flores como recuerdo. O cuando un ser querido fallece, nos quedamos con alguna de las flores que dejamos en su tumba, para guardarlas con cariño. La vida está llena de flores, menos mal.

Así que hoy quiero aprovechar la oportunidad para explicarte mi experiencia sobre cómo puedes guardar flores sin que se te estropeen, especialmente aquellas a las que les tienes especial cariño.

Cómo conservar el color de las flores

Para empezar, si quieres conservar el color que tengan las flores durante mucho tiempo, te recomiendo que las pongas en un lugar con poca luz solar, sobre todo luz solar directa. 

“El sol quema con la misma luz que calienta”, dicen las abuelas.

Las flores se decoloran cuando las sustancias químicas que les dan color se descomponen en un proceso químico llamado “oxidación”. Y cualquier cosa expuesta al aire, claro está, está también rodeada de oxígeno. Por otro lado, el color de los objetos está relacionado con la parte de la luz (radiación) que nuestros ojos son capaces de ver, mientras que toda la demás radiación que incide en un objeto es absorbida por éste (por eso una cosa negra se calentará más que una blanca, porque la negra absorbe más radiación). Cuanta más energía por radiación absorba una cosa, más daño causará al objeto. Hablo de “mayor frecuencia” (o menor longitud de onda) por ello la luz visible como tal no es la que causa esta fotodegradación. Los rayos ultravioletas son los que ayudan a romper los enlaces químicos colorantes dependiendo del tipo de fibra, los aditivos, tintes, y factores externos como temperatura, humedad y duración de la exposición. Así pues, los rayos solares destruyen los colores, porque favorecen esta alteración química que conocemos con el nombre de oxidación. 

Cómo envolver las flores para conservarlas

Sobre el material con el que envuelves las flores, puedes usar bolsas de plástico siempre y cuando estén abiertas por ambos extremos, para evitar que se pueda condensar humedad. Hablamos de esas bolsas de plástico en las que ya vienen envueltas las flores cuando, por ejemplo, las compras en el mercado de la flor; sobre todo, cuando las flores tengan tallos duros y rígidos. No soy partidaria de usar plástico, pero si nos lo dan los proveedores, al menos reutilizarlo lo máximo posible y reciclarlo debidamente cuando ya no sea de utilidad.

Photo by Mariana Castro
Photo by Mariana Castro in Ritaflowers’ atelier

No obstante, aquellas flores que sean más flexibles (por contener aún residuos de agua en sus fibras o algún conservante, por ejemplo, como es el caso de las hortensias preservadas),  te recomiendo guardarlas en bolsas de papel. Además el papel favorece que las flores no reciban tanta luz, con lo que salimos ganando por partida doble.

El polvo es otro de los elementos que puede dañar a tus flores, no sólo afectando su color sino también a su textura. Y no te digo nada ya, si además tienes alergia. Te recomiendo que si guardas las flores en una estantería la cierres como si fuera un armario. Pero, en vez de ponerle puertas, uses algún tipo de cortina de tela. De este modo evitas no sólo la acumulación de polvo sino también de posibles humedades.

Cómo ordenar las flores para diseñar con ellas

Si estás empezando a hacer tus pinitos en el mundo del diseño floral, te recomiendo ordenar las flores según la forma de preservación que hayan tenido. Por ejemplo, todas las flores preservadas juntas, todas las liofilizadas juntas, todas las secas juntas, todas las flores silvestres juntas, etc…Y después, dentro de cada grupo, ordenarlas por forma de flor. Por ejemplo, en el atelier tengo agrupadas todas las hortensias en un mismo lugar, todas las glixias en otro lugar, todas las rosas en otro… Y, si además dentro de cada grupo puedes ordenarlas por colores, mejor que mejor. Puede parecer mucho trabajo, pero te ayudará enormemente después cuando te pongas a diseñar, porque te será mucho más fácil visualizar el material que tienes, las posibilidades de combinación de colores y el tamaño de tu diseño final. A mi me es útil, espero que para ti también. 


El proceso creativo en el diseño floral. Foto Mariana Castro
El proceso creativo en el diseño floral. Foto Mariana Castro

¿Hay que echar laca a las flores para conservarlas?

Para acabar lanzaremos la pregunta del millón de dólares ¿Se le debe echar laca a las flores para conservarlas o no? Es verdad que es una opinión muy extendida. La laca puede ayudar algo pero tampoco hace milagros. En mi opinión debería usarse poca cantidad y a una distancia razonable. Mucha laca puede dañar los tejidos de la flor, además de hacerlos pegajosos al tacto.

Estos sencillos consejos te ayudarán a conservar tus flores y evocar momentos entrañables de una manera muy especial. Estaré encantada de responder a cualquier pregunta que te surja sobre cómo preservarlas para ello.

Y ahora que sabes algo más sobre cómo conservar tus flores, ¿te gustaría mejorar tu técnica de diseño floral? ¡Contáctame y hablamos!


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