Andamos cortos de brujas. Instalación botánica con retamas.

La retama fue una planta muy valorada por nuestros ancestros: La usaban para cubrir los tejados de sus casas, como medicina, como combustible en la cocina, como escobas… De lo tan buscada que era, sus ejemplares solían escasear.

Proceso de creación de la instalación botánica. Ritaflowers.
Foto: Ernst Lalleman (www.ernstlalleman.com)

Me hizo especialmente feliz trabajar con retamas en el paraíso de la Zarza de Pumareda. Porque de aquí proviene gran parte de mis antepasados. Aquí también está La casita de la Zarza, la centenaria casa familiar de mis bisabuelos. Este hermoso pueblito está en el Parque Natural de las Arribes del Duero, muy lejos de la gran ciudad. Y siempre que puedo, diseño con flores y plantas, allá donde esté.

Proceso de creación de la instalación botánica. Ritaflowers.
Foto: Ernst Lalleman (www.ernstlalleman.com)

Esta instalación botánica fue un trabajo en equipo:
–  José, el herrero, creó los aros, que son perfectos.
–  Alfredo aseguró con piedras la base de la estructura, para evitar que el viento se la pudiera llevar al cercano Portugal.
–  Manolo, Arie, Heiltje, Angelines, Carmina, Andrés, Dolores, Ernst… Todos colaboraron colocando retamas en la estructura ¡Incluso desde lejos, un amigo de Aliste (Zamora), Jose María de San Juan del Rebollar nos trajo dos haces enormes de retamas para poder usarlas!
–  Y como siempre, Javi, Vicente y Bosco apoyaron a ojos cerrados la propuesta.

Proceso de creación de la instalación botánica. Ritaflowers.
Foto: Ernst Lalleman (www.ernstlalleman.com)
Proceso de creación de la instalación botánica. Ritaflowers.
Foto: Ernst Lalleman (www.ernstlalleman.com)

Todo el mundo que pasaba por allí colaboraba dando su propio significado a nuestro gran bebé verde. Para unos era la cola de una zorra, para otros era un gran dragón, para otros era una serpiente o un gallo enorme. Cada “expresión artística” tiene el significado que el observador quiera darle. En el proceso de creación intenté respetar al máximo la forma todos los tallos de retama, evitando forzarlos/doblarlos en lo posible. Porque para mí, esta instalación expresa las energías que estas tierras emanan, que transmiten estas plantas.

Me parece importante recordar el valor de la vegetación que nos rodea. Todo lo que existe y que hemos tenido a nuestro lado toda la vida, existe por alguna razón. Las retamas tienen raíces profundas y muy ramificadas, por eso suelen usarse para estabilizar dunas o para afianzar los márgenes de las carreteras. Además, es una planta con mucha capacidad de fijar el nitrógeno de la atmósfera, por lo que es muy útil, por ejemplo, para recuperar terrenos degradados por incendios forestales.

Proceso de creación de la instalación botánica. Ritaflowers.
Foto: Ernst Lalleman (www.ernstlalleman.com)

Nuestra fantasía vegetal estuvo semanas junto al Pilar de la Zarza de Pumareda, para que todo el mundo que pasara por allí la pudiera ver. Al principio estaba bien hermosa, con sus flores blancas y amarillas. Después se fué secando, pero siguió siendo bella… hasta que finalmente nos despidamos (quizás) de ella en forma de hoguera. Porque hay que recordar que la retama tiene también propiedades mágicas muy apreciadas por las brujas. Que se lo digan a las meigas sino.

Poceso de creación de la instalación botánica. Ritaflowers.
Foto: Ernst Lalleman (www.ernstlalleman.com)

Estas propiedades mágicas de la retama se traducen en múltiples usos medicinales (es diurética, purgante, mitiga el dolor, etc…), siempre que la sepas usar adecuadamente. De lo contrario, puede llegar a ser muy tóxica. Probablemente fue una de las muchas plantas usadas por las curanderas (las mal llamadas “brujas”) durante siglos en el pasado. Pues bien, el estudio de todas estas propiedades curativas, unido al hecho de la posibilidad de despedirnos de ella con una hoguera, supuso para mí la oportunidad de explorar la historia de las brujas en el pasado español, así como de las cacerías a las que fueron sometidas.

La Santa Inquisición apareció como consecuencia de la explosiva combinación de fuertes crisis sociales, económicas y religiosas. Y las cacerías de brujas se dieron a lo largo del eterno periodo que va del siglo XIV al XVII. Los registros son poco precisos pero, por ejemplo, se calcula que tan sólo del año 1616 al 1622 se acusó y ajustició a unas 400 mujeres por brujería únicamente en Cataluña. Algunas poblaciones, como Caldes de Montbui, Terrassa, Girona o Ullastret fueron tristemente famosas por la existencia de brujas. 

Muchas de estas mujeres ejercían de sanadoras o comadronas en sus comunidades. Su sabiduría ancestral popular se transmitía de madres a hijas desde hacía siglos. Ellas eran las que conocían los secretos de la “medicina empírica”. En consecuencia, ellas eran las responsables de la salud de la comunidad hasta que se inició esta persecución. De hecho, muchos historiadores las consideran como las primeras doctoras, farmacólogas y anatomistas en la historia del mundo occidental. Los inquisidores, ciegos en su visión patriarcal del mundo, consideraban que era imposible que las mujeres tuvieran la capacidad de ser tan sabias y de poseer tanto poder. Los inquisidores estaban convencidos de que el poder que tenían estas mujeres no era suyo propio, sino que provenía del acto sexual con el demonio. Y por ello consideraban a la brujería como un “crimen especial”, peor que cualquier otro delito que pudieran imaginar. Las brujas tenían menos derechos que cualquier otra convicto. La simple presunción era motivo suficiente para sentenciarlas a muerte. 

Instalación botánica con retamas. Ritaflowers.
Foto: Ernst Lalleman (www.ernstlalleman.com)

Me pregunto cómo debería ser la magnitud de tal locura colectiva para que la población creyera a pies juntillas que, por ejemplo, la caída de granizo, las heladas o la niebla fueran provocados por las brujas ¿Quizás porque estos fenómenos meteorológicos son los más agresivos y más temidos por una población absolutamente sometida que dependía de cultivar la tierra? ¿Quizás porque esta situación era favorable para quien estaba en el poder? Muchas preguntas sin respuesta. Me pregunto cuánto conocimiento sobre la madre naturaleza se perdió y cuánto tiempo ha costado recuperarlo.

Instalación botánica con retamas. Ritaflowers.
Foto: Ernst Lalleman (www.ernstlalleman.com)

Estar en contacto con la naturaleza es como “volver a casa”, es encontrar la paz interior. Así que me pregunto en qué infierno en vida deberían sobrevivir aquellas personas. Y no me refiero a las brujas.

Volviendo a la actualidad del siglo XXI… Sólo recordarte que, si te interesa reconectar con la naturaleza y descubrir los beneficios del diseño floral y ponerlos en práctica con un taller personalizado, hazlo aquí.

¿Disfrutas trabajando con flores? Diseña conmigo ya.

Haz ahora tu taller de diseño floral online!

¿Tienes cualquier comentario o sugerencia? Contáctame, estaré encantada de escucharte.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.