Coronas Rosa Rosae. Colección “Our Daily Lives”.

A día de hoy existen en el planeta Tierra más de 30.000 especies de rosas. Y cada año se crean de nuevas. El ser humano las va modificando sin cesar a través de infinitas combinaciones e hibridaciones. Especialmente en los últimos dos siglos.

Para que puedas ubicarte dentro de tal maremágnum, es útil que sepas que habitualmente estas flores se clasifican entre “rosas silvestres”, “rosas antiguas” y “rosas modernas”. Y el 95% de estas 30.000 especies son…. esos “rosales modernos”.

En 1867 se creó la primera rosa moderna, denominada “La France” por Jean-Baptiste André (fils). Los rosales anteriores a 1867 se consideran “rosales antiguos”. Y los “rosales silvestres” forman aquel reducido grupo de rosales que vivían originariamente en la naturaleza y de los que han derivado todos los demás (“la pequeña e irreductible aldea gala”).

Jean-Baptiste André (wikipedia)

La rosa ha sido una de las flores más cultivadas de la historia. 

Quise diseñar de manera similar con dos clases de rosas diferentes y en dos momentos distinos de su vida: Cuando están frescas, aún llenas de savia, tiernas y jugosas, y cuando están secas, duras y comprimidas. 

Las corona de flores secas contiene decenas de mini rosas del tamaño de canicas. Las corona de flores frescas está compuesta por tan sólo 6 grandes y frondosas rosas Avalanche del tamaño de melocotones, de www.skroses.nl

En ambos diseños las flores están colocadas de una manera similar: Muy muy juntas las unas a las otras. Con la presión que cada una ejerce sobre las demás logramos que la estructura sea muy firme. Pero  el efecto óptico es bien diferente en cada corona según sea el estado físico de las rosas (seco o fresco).

Con las rosas secas la diadema tiene una estructura muy compacta y dura. Y en esta, concretamente, le dí una forma similar a las alas de una libélula. Cuando trabajamos con flor seca, y sobre todo cuando diseñamos piezas de tamaño medio-pequeño, es importante que al menos la mayoría de los tallos de las flores vayan bien alambrados. Recomiendo usar un grosor de alambre específico que permita que la flor esté bien sujeta pero que a la vez tenga suficiente movilidad.

Dried roses crown “Our daily Lives” collection by Ritaflowers.
Queen of the roses: Wies van Beest, fourniture designer and piano artist from Holland
Photo: Ernst Lallleman, visual content manager

La corona de rosas frescas parece un gran donut rosa, tan mullido y jugoso que entran ganas de morderlo. Este diseño tiene menos cantidad de alambres y descansa sobre una base de malla metálica. 

Fresh roses crown “Our daily Lives” collection by Ritaflowers.
Photo: Ernst Lallleman, visual content manager

No he usado cola en ningun diseño, salvo la necesaria para cerrar los tallos de las rosas frescas. De esta manera ayudamos a ralentizar la deshidratación de las flores. Y así podremos disfrutar algo mástiempo de su hermosura.

El hecho de que apenas haya dado espacio entre las flores, que estén tan conectadas entre sí,  me llevó a meditar sobre las consecuencias del contacto en la naturaleza humana: El significado de palabras como “intimidad”, “amor”, “sexualidad”. Muchas veces incluso utilizadas como sinónimos. 

Dried roses crown “Our daily Lives” collection by Ritaflowers.
Queen of the roses: Wies van Beest, fourniture designer and piano artist from Holland
Photo: Ernst Lallleman, visual content manager

Algunos dirán que la “Intimidad” es el mayor tesoro de cualquier persona. Otros dirán que el respeto a la intimidad está sobrevalorado ¿Puedes sentirte íntimo de alguien que está lejos? ¿Puedes sentirte en intimidad con alguien que aún no hayas conocido físicamente? Yo creo que sí. ¿Necesitas contacto físico para sentir que sea realmente “íntimo”? Depende. ¿Qué sientes cuando te tocan? ¿Sientes que te haces más pequeño? ¿Sientes que te fundes en algo más grande?

Generalmente reservamos nuestro mundo íntimo a un grupo limitado y concreto de personas. Sus límites no son precisos y dependen (consciente e inconscientemente) de miles de circunstancias e influencias culturales. Podemos asociar el contenido de nuestra intimidad a cierta información que no queremos que trascienda, olvidándonos de que en el fondo todos los seres humanos somos bastante parecidos. Y que quizás… no hace falta ocultar tanto.

Fresh roses crown “Our daily Lives” collection by Ritaflowers.
Video: Ernst Lallleman, visual content manager

Cuando estás con alguien, ¿necesitas tener una relación sexual para sentirte en intimidad? Si en una relación no existe penetración sexual, ¿no existe 100% de intimidad? También podemos lograr una intimidad a veces mucho mayor disfrutando juntos del silencio. O mirándonos los unos a otros sin barreras mentales. 

Toda relación, por íntima que sea, tiene unos límites. Los psicólogos dicen que, si queremos tener relaciones satisfactorias con los demás, estos límites deben ser bien claros para permitirnos autonomía personal. Pero a la vez estos límites deben ser también lo suficientemente flexibles como para que podamos disfrutar de relaciones cercanas y enriquecedoras.

Fresh roses crown “Our daily Lives” collection by Ritaflowers.
Photo: Ernst Lallleman, visual content manager

En la vida diaria de una persona, su privacidad está protegida por el sentido común, aunque a veces no sea el más común de los sentidos. En España, el derecho a la información está normalmente por encima del derecho a la intimidad. Jurisprudencia y doctrina lo consideran una garantía para mantener una opinión pública libre y plural, sin la cual no puede existir una sociedad democrática.

Según el jurista argentino Ernesto Halabi, “Hasta la Revolución francesa, la intimidad carecía de relevancia. Era sólo un privilegio de los nobles y de los altos dignatarios de la iglesia, pero constituía una aspiración burguesa por el afán de imitar a la monarquía y su corte. Sólo después de la Revolución Francesa, con el desarrollo del liberalismo, serán Thomas Hobbes, John Locke y John Stuart Mill quienes señalarán, con matices, la necesidad de conciliar el accionar del Estado con los intereses del individuo, quien debe disponer de un margen de vida privada exento de la intervención estatal.

Dried roses crown “Our daily Lives” collection by Ritaflowers.
Queen of the roses: Wies van Beest, fourniture designer and piano artist from Holland
Photo: Ernst Lallleman, visual content manager

Sobre el “Amor”, viendo la situación actual del Planeta no creo que tengamos aún la más remota idea de lo grande y valioso que es en realidad. Vamos perdidos como pulpos en un garaje. Pero somos afortunados y también vamos aprendiendo. Auguro que la humanidad está “evolucionando favorablemente”. Aunque si ya supiéramos qué es el amor, saltaríamos todos al vacío. Si realmente comprendiésemos qué es el amor, celebraríamos la vida rodando desnudos por las dunas y bailaríamos por las nubes con santos de vida alegre. Borrachos de amor, como debe ser.

Según los sabios, amar es comprender que “tú y el otro no sólo sois iguales, sino que sois la misma Realidad y Energía, expresándose a través de personalidades distintas” (“Experimentar la divinidad en la vida cotidiana”, editorial Boira, por Daniel Gabarró, Mireya Ávila y Jòrdan Faugier)

¿Y qué decir sobre el “Sexo”? Ansiamos el amor libre de los grilletes de la vergüenza, lejos de la estrechez mental. También hay quienes huyen hacia delante con tal de evitar sentir la soledad: Enlazan una multitudinaria cadena de relaciones sexuales con almas de sonrisa etérea tan amplia como artificial. Es una situación ciertamente placentera, pero ni te permite ejercitar la empatía con los demás ni creo que te permita conjugar el verbo “amar”.

Fresh roses crown “Our daily Lives” collection by Ritaflowers.
Photo: Ernst Lallleman, visual content manager

Admito que todo es cuestión de puntos de vista. Cantar bien alto y claro que “el sexo es una gran expresión del amor” (Ratzinger), del mismo modo que “el amor se expresa muy bien con el sexo” (Marqués de Sade). Así que es una suerte que existan tantas definiciones de la sexualidad como seres humanos. Todos buscamos sentirnos como dioses cuando un orgasmo nos catapulta a las alturas. Y somos también afortunados de que, aunque un orgasmo nos pueda durar poquito tiempo… es innegable que es algo celestial y repetible. Es una puerta al infinito.

Amor, intimidad, sexualidad. Es, en definitiva, parte del temario de lo que tenemos que aprender mientras estamos de paso en este Planeta. Mientras tanto, si te interesa descubrir los beneficios del diseño floral y ponerlos en práctica con un taller personalizado, puedes informarte más aquí.

O si quieres que diseñe para tí, sólo tienes que contactarme. Puedo enviarte tus flores a cualquier parte del mundo. 

¿Tienes alguna pregunta o comentario? Contáctame, estaré encanta de saber de ti.

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