Corona de rosas preservadas. SARAH. “Our Daily Lives” collection

“Nunca tuve miedo.
Sólo puedo estar agradecida con la vida.
No he sentido que me quitase nada,
más bien al contrario.
Soy consciente de todo mi potencial
y me siento obligada a usarlo.
Nada es evidente.
Nunca lo ha sido.
Pero ahora lo podemos entender con claridad…
y elegir, actuar y vivir en consecuencia.”

Sarah Maernhoudt
Diseñadora de ropa, artista de performance, artista conceptual y fotógrafa

Esta corona grande, alta y llena de volumen está diseñada con rosas amarillas preservadas. Para mí simboliza la pérdida del miedo a equivocarse. 

Corona de la colección “Our daily Lives” by Ritaflowers.
Modelo: Sarah Sarah Maernhoudt, dress designer, performance and conceptual artist
Photo: Ernst Lallleman, visual content manager de Ritaflowers
Corona de la colección “Our daily Lives” by Ritaflowers.
Modelo: Sarah Sarah Maernhoudt, dress designer, performance and conceptual artist
Photo: Ernst Lallleman, visual content manager de Ritaflowers

Al principio de mi carrera como diseñadora floral me solía sentir más cómoda diseñando con flores pequeñas que con flores grandes. Cada vez que me ponía a trabajar con flores grandes salía de mi zona de confort. Y es que salir de nuestra zona de confort no tiene por qué equivaler a hacer cosas extraordinariamente diferentes a las habituales. Los cambios pueden ser también progresivos. Con pequeños pasos en la vida también crecemos. Quizás el reto es respetar nuestros propios ritmos internos. Llegar a un movimiento en equilibrio. Sin empujarnos atropelladamente ni dormirnos en los laureles.

Las plantas, como los humanos, también crecen y progresan a lo largo de su vida. Pero su tamaño puede ir desde medidas microscópicas hasta a árboles casi tan altos como rascacielos de 40 pisos. En general, cuanto más grande es la planta más tarda en crecer. Cada tipología de planta tiene su propio ritmo de crecimiento. Y dentro de una misma categoría de plantas, éstas crecen a diferentes velocidades según sean las condiciones climatológicas y según sea la calidad de la tierra en la que crezcan. Igual que los humanos.

En el caso de rosas como las de esta corona, puede ser que desde que plantamos sus semillas en la tierra la planta necesite hasta dos años para crear sus primeras rosas. Los rosales se plantan normalmente entre finales de invierno y principios de primavera. Necesitan muchas horas de luz solar, sobre todo durante la primavera y el verano. La mayoría de rosales producen sus flores en el verano y no todos repiten floración cada año. 

Al igual también que los humanos, las plantas viven mejor si comen (o sea, si son regadas) a horarios concretos del día. Te recomiendo regarlas bien temprano por la mañana. En la madrugada aprovechas el agua de una manera más eficiente y tus plantas consiguen todas las vitaminas y nutrientes necesarios para mantenerse fuertes y sanas. En relación a los rosales, alguien me dijo que “conviene hacerlos fuertes, que tengan unas raíces largas que busquen el agua en la profundidad del suelo, donde la tierra está más húmeda”. Para ello es mejor regarlos pocas veces pero con mucha agua, evitando el encharcamiento. De esta manera el agua penetra en el fondo de la tierra aunque se seque la parte superficial del suelo. 

Corona de la colección “Our daily Lives” by Ritaflowers.
Modelo: Sarah Sarah Maernhoudt, dress designer, performance and conceptual artist
Photo: Ernst Lallleman, visual content manager de Ritaflowers

Después de toda esta inversión de trabajo, tiempo, agua, luz, etc… antes de poder diseñar una corona similar a ésta tendremos que añadirle además otro estricto proceso de preservación de las flores. Existen diferentes maneras de preservar flores: Usar gel de sílice, usar una mezcla de agua tibia y glicerina, etc… Todos estos procesos de preservación requieren concretas condiciones de oscuridad, de bajo nivel de humedad ambiental, hermetismo, etc… y puede llegar a tardar de dos a seis semanas o más.

Corona de la colección “Our daily Lives” by Ritaflowers.
Modelo: Sarah Sarah Maernhoudt, dress designer, performance and conceptual artist
Photo: Ernst Lallleman, visual content manager de Ritaflowers

Cuando finalmente llegan las flores a mi atelier, os podéis imaginar la ilusión que me hacen. Son joyas, son un tesoro de la naturaleza. Es importante tomar consciencia de todo el viaje personal de cada una de estas flores, de toda la dedicación que han recibido desde que se plantaron sus semillas. Valorar las flores que después lucimos en una diadema, en un ramo, en un jarrón… aumenta la experiencia de disfrutar de su belleza y el respeto por la naturaleza.

Si te interesa saber más sobre con qué clase de flores podemos trabajar, puedes leer más aqui . Y si quieres descubrir los beneficios del diseño floral y ponerlos en práctica con un taller personalizado, puedes informarte más aquí.

Esta corona de rosas preservadas me recuerda a las típicas coronas de flores que lucen las mujeres cubanas lucen. Es uno de los diseños más grandes de la colección “Our Daily lives” y está disponible para su venta. Sólo tienes que contactarme.

Todas las rosas están alambradas entre ellas y no llevan nada de cola. Cada rosa puede ser “reposicionada” dentro de este magnífico castillo floral. Es una corona de rosas llena de fuerza y llena de poder, como Sarah.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.